Porque las tiendas físicas cierran, (spoiler, no siempre es por culpa de internet)

Los últimos años nos han enseñado un cambio de tendencia, mas tiendas virtuales y menos físicas. La pandemia del Coronavirus solo ha hecho que empeorar esta tendencia, acelerando el cambio de ciclo en cinco o diez años.

Las tiendas físicas van cerrando

Esta tendencia es algo que no nos debería de alegrar. Es muy fácil y cómodo tener todo a un click (y pago) de distancia, pero esto es un problema muy serio en cuanto a la perdida de empleos y la distribución de la riqueza. Todo lo que compramos en Amazon y otras plataformas extranjeras, deja muy poco dinero en nuestro país, haciendo a los ricos mas ricos a miles de kilómetros de aquí.

Las grandes tiendas cierran, pero también las de nuestro barrio, de nuestro pueblo o ciudad. Estas pérdidas son las que mas de cerca nos afectan, siempre puede ser un amigo, familiar o vecino que pierde su trabajo y que lo tendrá un poco más difícil para encontrar algo parecido en el futuro.

Internet no siempre es el culpable

Como menciona el título, sorpresa, sorpresa! Internet no (siempre) tiene la culpa. No podemos achacarle todas la culpas a «internet» o a las grandes empresas como Amazon, Zalando, etc.

El problema del cierre de tiendas físicas también puede ser en parte culpa de los mismos empresarios.

Caso real, comprando en una tienda física

Sábado por la tarde para encontrar poca gente(4:30pm), me dirijo a la tienda de deportes mas grande de la provincia (que no es Decatlhon) a comprar bidones de hidratación. Los mismos bidones los he visto en internet en varias tiendas online, pero como el precio es similar, decido ir a una tienda física y apoyar el comercio local y de proximidad.

Total, que voy al departamento de running, encuentro lo que busco en una vitrina y decido ir a buscar al responsable del departamento para que me las dé. Es aquí donde la experiencia de comprar en una tienda física comienza a torcerse. La tienda parece una tienda fantasma, si que hay gente comprando cosas, pero aparte de una o dos cajeras, no se ve a nadie de la tienda. Voy de departamento en departamento y la única persona que encuentro es un chico ayudando a una persona con las tallas de unas deportivas. Continúo mi peregrinaje hasta el punto mas apartado de la tienda, donde si que encuentro a otro dependiente, el cual me indica que vuelva a la parte de runnning (al principio de la tienda) que seguramente ya estará el chico encargado.

Lo que podía haber sido una compra de menos de 5 minutos, se ha convertido en una mala experiencia de casi media hora. 

La cosa es tan surrealista, que incluso en «atención al cliente» no encontré a nadie. Estamos hablando de un sábado, no un lunes a las 10 de la mañana, que se puede entender que no viene mucha gente a comprar, pero en fin de semana, y ahora que ya hace bueno, lo mínimo es que haya alguien en la tienda ademas del que cobra y el segurata.

Al final, después de visitarme toda la tienda (sin querer hacerlo) he encontrado al dependiente y amablemente me ha dado los bidones.

Donde esta el problema con las tiendas físicas?

Este es un claro ejemplo del «círculo vicioso» que lleva en parte al cierre de las tiendas. El dueño/empresario, al ver que cada año viene menos gente a comprar, decide reducir el personal, pero siempre un poco más de lo deseado. Si ha de despedir en principio a un trabajador, pues mejor despide a dos y así se ahorro un dinerillo extra (ellos siempre muy espabilados!).

El problema real

Con esta actitud lo único que consigue es que los pocos clientes que van(vamos) vemos reforzada la idea de que es mas fácil comprar por internet, antes de tener que pasar por malas experiencias como la descrita aquí.

Si ahorras cada vez un poco mas de lo que hace falta, finalmente, seguro que si que tendrás que cerrar, pero será para siempre.

La guerra por la supervivencia (y no contra internet) es como un marathon, se ha de tener una estrategia clara y a la largo plazo. Se ha de invertir, diversificar y aguantar. No se puede tratar de ganar siempre lo mismo, porque al final nos quedaremos sin casi ninguna tienda física, sin trabajos y sin riqueza que aportan todas las tiendas de proximidad.

P.D Si lo has adivinado, la tienda era WALA.